El tinto más barato del grupo Vega Sicilia será un rioja

Viñedo de la viña La Canoca, de la que Vega Sicilia ha adquirido una parte importante

La mítica firma de la Ribera del Duero prepara para principios de 2013 la salida al mercado de sus nuevos riojas. Serán dos y uno de ellos, según nos ha confirmado su director Pablo Álvarez, se comercializará al público por debajo de los 15 euros convirtiéndose así en el tinto más barato de este grupo que en la actualidad cuenta con dos bodegas en Ribera del Duero (la afamada Vega Sicilia y Bodegas y Viñedos Alión), una en Toro (Bodegas y Viñedos Pintia) y otra en la región húngara de Tokaj (Oremus), especialista en vinos dulces.

El otro rioja se situará entre los 20 y 30 euros, bastante por debajo de algunas de las etiquetas más reconocidas de esta denominación. El proyecto sigue el mismo modelo de las bodegas de Burdeos que cuentan con un primer y un segundo vino. “El segundo vino –explica Álvarez– sale de los lotes que consideramos que no son buenos para el primero. Como en Burdeos, la atención se centra en el primer vino, que en general será de mayor producción que el segundo”.

En la actualidad el grupo se mueve entre los 30 euros de su vino de Toro (Pintia), en la imagen su sala de fermentación, y los casi 220 euros que cuesta esa deliciosa rareza que es el Vega Sicilia Único Reserva Especial, elaborada a partir de la combinación de tres añadas diferentes y que, definitivamente, es su vino más clásico y escaso. Entre medias, se sitúan Alión (unos 45 euros), Valbuena (85-90 euros) y el Vega Sicilia Único, que roza los 200 euros.

En Rioja, con los Rothschild de la mano

Bodega Pago de Almaraes

Otra gran novedad es que, por primera vez, Vega Sicilia se alía con un socio para llevar a cabo un proyecto vinícola: el barón Benjamin de Rothschild, de una estirpe tan apegada al mundo de las finanzas como al del vino. El barón tiene una participación en el legendario premier grand cru de Burdeos Château Lafite Rothschild y posee varias propiedades vinícolas en esa misma región, entre ellas Château Clarke. Además está presente en Argentina (Clos de los Siete) y en la bodega sudafricana Rupert & Rothschild.

Cuando le propuso a Pablo Álvarez hacer un proyecto en común, el español que ha estado al frente de Vega Sicilia desde que su familia se hiciera con la bodega en 1982 le preguntó si tenía 14 años por delante. Benjamín de Rothschild respondió con un sí contundente. “En ocho años –recapitula Álvarez– hemos comprado 70 hectáreas de viña y 30 de terreno en Rioja”. La mayor parte se encuentra en el entorno de San Vicente de la Sonsierra (Rioja Alta), donde “los viticultores son muy buenos y hay mucha tradición de trabajar la viña”, aunque la bodega física donde se elaborarán los vinos a partir de 2012 (hasta ahora se trabajaba en una alquilada) estará en Rioja Alavesa, en la localidad de Samaniego.

¿Cómo será el rioja de los Álvarez-Rothschild? “No queremos hacer el vino tradicionalcon mucha madera –señala Pablo Álvarez–, ni el rioja moderno. Rioja Alta es una zona que se parece a Burdeos más que la Ribera. Queremos sacarle partido a la acidez, a la frescura y a la cara más atlántica de la Rioja”.

Mientras llegan los vinos, el modelo de negocio está perfectamente definido “a la bordelesa” y se estima que cuando la bodega se haya desarrollado por completo debería de producir en torno a las 350.000 botellas anuales.

Porque la escasez, frente a los que muchos pudieran pensar, nunca ha sido la política de esta casa. Comparados con los que suelen figurar en las quinielas de los mejores vinos de España (muy pocos superan las 10.000 botellas), el Vega Sicilia Único puede presumir de una disponibilidad cercana a las 100.000 botellas en sus mejores añadas (el récord son 125.000 en la cosecha 2000). “El año que más produjéramos en el plano teórico –afirma Álvarez– podríamos llegar a 900.000 botellas con un precio medio de unos 40 euros. No hay ningún grupo en el mundo que haga eso y creo nos podemos sentir orgullosos de ello”.

Pablo Álvarez también es consciente de que sus riojas serán analizados con lupa desde el mismo momento en que vean la luz del mercado. Lo que quizás muchos no sepan es que en la historia de Vega Sicilia hay una importante y decisiva “conexión riojana”. A principios del siglo XX, Cosme Palacio, el creador de Bodegas Palacio en Laguardia (Rioja Alavesa), llegó a Vega Sicilia buscando un viñedo del que abastecerse cuando la filoxera atacó Rioja. Su enólogo, Txomin Garramiola, se quedó en las tierras del Duero y utilizó todo su saber hacer (de ascendencia riojano-bordelesa) para elaborar, allá por el 1914, el legendario Vega Sicilia que hoy conocemos: un tinto de largo envejecimiento en barrica.

Fuente: vanitatis.es
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